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lunes, 28 de marzo de 2011

Diario de una monja zen_6

Maestro Dokushô y yo el día de mi ordenación.






Recuerdo la dicha enorme que sentí al llegar a Luz Serena, re-encontrarme con caras conocidas y ver de nuevo a Maestro Dokushô.

 Que cambio de vida. Me dieron un cuartito privado,  abrí  la puerta del dormitorio y era un espacio limpio, ordenado, un armario, una cama, escritorio y otro mueble con cajones. A mí  en particular me gustaban las camas anchas y dormitorios amplísimos, sin embargo en la renuncia eso había quedado atrás. Me sentí muy agradecida que me dieran ese espacio privado, considerando que era la única chica residente en todo el Templo de Luz Serena.

viernes, 4 de febrero de 2011

Diario de una monja zen_4

Luz Serena en primavera






He de decir que siempre tuve una relación de co-dependencia emocional con mi madre. siempre habíamos vivido compartiendo el mismo hogar, o en dos casas a la par que se comunicaban, con altas y bajas como todo relación madre e hija. 

sábado, 22 de enero de 2011

Diario de una monja zen_3

Templo Luz Serena en invierno





Difícil es encontrar el Darma del Buda
Incomparable, profundo, infinito y sutil
Ni siquiera en un millón de años.
Ahora que lo estamos recibiendo y practicando,
Actualicemos todos juntos la mente del Tatagata.



sábado, 25 de diciembre de 2010

Diario de una monja zen_2


La primera vez que vine al templo fue por 15 días, aunque me terminé quedando cinco semanas. En ese tiempo le pedí al maestro que me aceptara como su discípula y que me comprometía a venir tres veces al año. 

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Diario de una monja zen_1


Foto del 2008
Se preguntarán: ¿quién soy? ¿Qué me motivó a dejarlo todo y tomar los votos de monja? ¿Qué se siente al vivir como tal?                                                                                                                  
Pues empezaré contándoles que soy una simple mujer como todas, que disfruta de las pequeñas cosas de la vida como la sonrisa de un niño, el rojo del atardecer, ver un pájaro sentirse atraído por su reflejo, oler un rico perfume, las flores, ver a una pareja de adultos mayores caminando de la mano. Con fluctuaciones en las emociones de acuerdo al ciclo en el que me encuentro...